En Uruguay, miles de personas acceden a su primera vivienda a través del cooperativismo. En IAT Cardinal te acompañamos en todo el proceso, desde la formación del grupo hasta las llaves de tu nuevo hogar.
Ayuda mutua, ahorro previo, usuario o propietario: te explicamos cada modalidad y cómo podés integrarte.
El cooperativismo permite que personas como vos se organicen para construir su casa mediante trabajo conjunto, apoyo mutuo y sin fines de lucro. Es un modelo probado, respaldado por ley, donde la comunidad es la base.
Basado en la Ley Nacional de Vivienda N.º 13.728

Las familias aportan horas de trabajo en la obra, construyendo juntas sus viviendas bajo supervisión técnica. No se contrata una empresa constructora tradicional: el esfuerzo colectivo es parte esencial del proceso y fortalece los vínculos entre quienes integran el grupo.

Las familias realizan aportes económicos mensuales a un fondo común, que permite avanzar en la construcción del conjunto habitacional. No se trabaja físicamente en la obra, pero se participa activamente en la toma de decisiones y en la gestión del proyecto.

Las viviendas se construyen bajo propiedad colectiva: todo el conjunto pertenece a la cooperativa. Cada familia tiene derecho de uso exclusivo sobre su hogar, en un modelo que promueve la vida comunitaria y la gestión compartida.

Cada unidad se escritura a nombre del titular cooperativista, manteniendo la lógica solidaria del proyecto pero con propiedad individual. Es una modalidad más cercana a la tenencia tradicional, con el respaldo de un proceso colectivo y organizado.
Como Instituto de Asistencia Técnica, brindamos asesoramiento técnico, legal, social y económico desde la formación del grupo hasta la obra terminada. Nuestro compromiso es ayudarte a que el proceso sea claro, posible y humano.





Si tenés un grupo en formación, dudas sobre el proceso cooperativo o querés conocer más sobre cómo trabajamos, escribinos. Nuestro equipo está para acompañarte.